
Libera tu mente, siente como de a poco las manos solas se mueven. Más aun, todo parece desaparecer, fusionarse creando nuevas formas. Pero siempre, bajo la misma y única gran figura del Todo respirando, vibrando al sonido de su armonía. Abandonaté. Vive. De a poco volví a nacer, la oscuridad me agasajo y el palpitar volvió a mis manos. Poco a poco, había salido de aquella espiral eterna. Y el silencio fue opacado por el latir de la vida. Algo me decía que debía recordar, recordar, recordar como vivir y experimentar. Lloré por la vida. La vida me volvió a recibir.



Comentarios recientes