
Con cada gota impresa me muestras tu desnudez. Las curvas incesantes de algo inexistente, desfalleciendo en la punta de mis palabras. Mientras te observo caer a lo lejos. Tus manos guían las mías, enfilando hacía una oscuridad que nunca he entendido. Un beso frío que amarga mi boca y entumece mis sentidos. Cada vez que escribo caes aún más. Mis labios siguen buscando los tuyos en la oscuridad. Con una respiración entrecortada que no me deja encontrarte. Una palabra y tu silencio que nos separa.

